
(Oleo "Herida de Luz" de Monserrat Fautura)
Que puñetera que es a veces esta vida que tenemos. Vamos, por lo menos la mía, pero pondría mi brazo derecho (me quedaría entonces como Cervantes si me equivocara) a que a más de un-a por no decir a todos les pasa lo mismo.
Resulta que tienes un día que se desliza sobre ti como la seda y va luego, y de repente pasa algo que lo manda todo a la mierda.
Y que mal, oye, que se te pone por delante como un muro negro y no eres capaz de saltarlo. Y lo más curioso de todo es que a veces son hechos insignificantes que ni merecen la pena tomarlos en cuenta.
Ahora, que otras veces no. Otras veces el hecho suele ser bien gordo y cebado, de esos que te caen encima como una losa de granito y no tienes coj… de quitártela de encima.
Pos eso me pasa hoy. Así que estoy como los sombreros de paja, que ni pal viento ni pal agua.
Y es que a veces las circunstancias duelen. Y mucho además. Vamos, toda la tarde que llevo llorando. Yo no sé cuando coñ.. voy a aprender a tirármelo todo por la espalda abajo, que resbalen por ella los contratiempos y que no me hieran ni me causen dolor como ahora. Seguramente nunca porque si no lo he conseguido en 51 años, que voy a conseguir con lo poco que me queda ya pa tirar pal otro mundo (eso suponiendo que lo haya, cosa que yo no me creo, así que debería decir “pa titar pal nicho).
Lo que pasa es que una es muy sensible. Si, de verdad. A pesar de esta idiosincrasia andaluza que llevo dentro, tan alegre y dicharachera, tan bromista y guasona, en el fondo hay un corazoncito que sufre y le afectan las cosas más de lo que debiera.
Yo a veces le digo “maldito corazón”, según dice Alvaro Prado en su canción, y otras me digo yo misma “que no lastimen a tucorazón”, como decían Los Pecos allá por el año “ven que te peino las trenzas”, y que sonaba cuando yo era un yogurcito de caramelo. Pero ahora… ahora ya no se puede cambiar nada de la forma de ser que se ha forjado una con el paso de los años.
Na de na.
Y ya está, que no me parece justo daros la vara con tanto lamento, joder, que mañana será otro día y seguro que lo veré desde otro prisma.
Además mira que te digo, que peor para quien me ha hecho daño, que seguro que tiene un rato de cargo de conciencia. Eso suponiendo que tenga conciencia, que igual ni la tiene.













